Termas romanas

El nombre Terma es de origen griego (θερμός₌Thérmos₌caliente), significa caliente. La instalación del baño caliente procede del Gimnasio de la Antigua Grecia. El gran desarrollo urbano del imperio Romano impulsó a la transformación de casi toda la arquitectura. A pesar de la influencia griega, los romanos mostraron una gran capacidad innovadora y fué Cayo Sergio Orata (siglo I AC) quien desarrolló la estructura de terma romana documentada por Vitruvio en el siglo I DC. Las soluciones arquitectónicas más conseguidas fueron en espacios cerrados. Para poder levantar edificios colosales empezaron a emplear nuevas soluciones arquitectónicas como las bóvedas o las cúpulas y como materiales de construcción emplearon la piedra, el hormigón y el ladrillo.

Las estancias termales eran, dentro de la diversidad, similares en todo el Imperio. Normalmente constaban de las siguientes estancias:

  • Palestra: patio central al que se abrían todas las demás estancias y se podía practicar ejercicios físicos.
  • Tabernae: tiendas adosadas a las salas de baños donde se vendían bebidas y comida, que los vendedores pregonaban a grandes voces entre los bañistas.
  • Caldarium: baño de agua caliente, el alveus. Era la habitación más luminosa y adornada. En las grandes termas había incluso piscinas donde se podía nadar. En las más pequeñas, el baño se tomaba en bañera o depósitos de agua caliente llamados labra.
  • Frigidarium: sala destinada a los baños de agua fría. En las grandes termas el frigidarium estaba descubierto e incluía entre sus instalaciones una gran piscina donde poder practicar la natación (Natatio).
  • Tepidarium: habitación de temperatura tibia que preparaba al bañista para la de agua caliente.
  • Apodyterium: vestuarios. Habitación próxima al pórtico de la entrada donde los bañistas dejaban sus ropas. Había un banco corrido y en la pared unas hornacinas sin puertas, donde se depositaban las ropas y los objetos personales, que quedaban vigilados por un esclavo.

El calor se conseguía mediante un sistema de calefacción llamado hypocaustum. El término es griego y significaba “calefacción desde abajo”. Consistía en un horno calentado con carbón de leña llamado praefurnium que estaba construido debajo de una cámara especial. Irradiaba aire caliente que pasaba por una serie de túneles que se encontraban bajo las losas del suelo. El espacio hueco por debajo del suelo tenía unos 75 cm de altura. El suelo descansaba sobre pilastras de ladrillo. En este espacio pasaba el aire caliente y mantenía caldeadas las estancias de las termas.

Adicionalmente, en el caldario las paredes estaban calefactadas a través de tubos de barro cocido embebidos en las paredes (tubuli laterali), o por una doble pared (concameratio), por donde circulaba el aire caliente que venia del hipocausto